Elegí cajas que soporten el contenido
Revisá que el cartón esté seco y firme. Reforzá la base con cinta y distribuí los objetos pesados en cajas pequeñas. Dejá las cajas grandes para elementos livianos.
Rellená los espacios vacíos para reducir el movimiento. La tapa debe cerrar sin presión excesiva. Si una caja se deforma o cuesta levantarla, repartí su contenido.
Protegé cada pieza de vajilla
Envolvé platos, vasos y copas individualmente. Separá las piezas con material de protección y evitá que toquen directamente los bordes. Identificá los bultos frágiles y su orientación.
Consultá por canastos vajilleros si necesitás organizar la vajilla. El recipiente no sustituye la protección de cada pieza.
Prepará muebles y electrodomésticos
Vaciá cajones y estantes. Guardá herrajes en bolsas rotuladas y fotografiá el mueble antes de desmontarlo. Consultá al equipo qué piezas conviene desarmar.
Seguí las indicaciones del fabricante para desconectar, preparar y volver a usar electrodomésticos. No improvises conexiones de gas o electricidad: esas tareas deben realizarlas personas habilitadas cuando corresponda.
Terminá con etiquetas claras
Anotá ambiente, número de caja y una descripción breve. Conservá un inventario separado. Reservá una caja con lo indispensable para la primera noche y transportá personalmente documentos y medicación.
