Usá tres datos en cada caja
Anotá el ambiente de destino, un número y una descripción corta: “Cocina · 08 · Tazas”. Escribí en la parte superior y en un lateral para poder leer el rótulo aunque haya cajas apiladas.
Usá letra grande y tinta que no se borre fácilmente. Si reutilizás una caja, tachá las etiquetas anteriores para evitar confusiones.
Armá un inventario simple
En una hoja o en tu teléfono, guardá una lista con el número de cada caja y su contenido. No escribas datos personales ni detalles de objetos de valor en el exterior.
Marcá los bultos frágiles de forma visible, sin confiar únicamente en esa indicación: la protección interna sigue siendo necesaria.
Pensá en la descarga
Definí nombres de ambientes que todos puedan reconocer. Si hay varias habitaciones, numeralas o identificá quién las usará. Un cartel temporal en cada puerta puede ayudar.
Dejá aparte las cajas que necesitás abrir primero. Al terminar el traslado, compará los números con tu inventario y revisá que no haya bultos pendientes.
